Independientemente de los efectos que en el ser humano provoca, la música también influye de manera directa en plantas y animales. En 1968 Dorothy Retallack, organista y soprano norteamericana, llevó a cabo un experimento con calabazas de verano. En dos ambientes separados se transmitían dos estilos musicales: rock y música clásica. Al cabo de ocho semanas las diferencias no pasaron inadvertidas, las semillas expuestas a piezas deBeethoven, Brahms y Schubert, habían dirigido sus tallos al equipo transmisor de sonido, e incluso se enroscaron alrededor del mismo. Por su parte, las expuestas a música rockestresante, crecieron en dirección opuesta al equipo de sonido tratando de trepar por las paredes resbaladizas de su caja de cristal y consumiendo mucha más agua. La música no sólo parece intervenir en el crecimiento de las plantas, experimentos llevados a cabo en Suiza con vacas lecheras, donde eran expuestas a música clásica mientras se ordeñaban, determinaron que la producción de leche aumentaba debido a que se encontraban más relajadas. Sin embargo, es en el ser humano donde la música alcanza su máxima expresión.
Cómo la música puede influenciar y producir en nosotros un sentimiento positivo o negativo. Realmente podemos provocar en los oyentes diversas reacciones en función de lo que hagamos.

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